Dentro de cincuenta años, las nuevas copiadoras-horno permitirán hacer copias perecederas de las personas. Esas copias, los llamados ‘idem’, la gente de barro, tienen una vida prevista de un día, carecen de derechos legales y sociales, y son de diverso color según su función.
Se les encargan las ocupaciones menos interesantes o las más peligrosas, todas las que rechazan los seres humanos verdaderos. Al final de su existencia, si es posible, los idem ‘descargan’ en su personaje original, el arquetipo o ‘archi’, las memorias recogidas en ese día.
Categoría: Literatura
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Entrada escrita por Jose el 29 Agosto, 2008


